Usuario

Clave














Definición

La esterilización femenina o anticoncepción quirúrgica es una solución definitiva, como se ha mencionado anteriormente. Entre los métodos anticonceptivos existentes, los quirúrgicos son los más efectivos. Sin embargo, la irreversibilidad del método es uno de sus principales inconvenientes, por el alto número de parejas que se han arrepentido después de tomar esta decisión. Esto es frecuente en el caso de segundos o sucesivos matrimonios. Asimismo, también han merecido críticas las políticas impulsadas en algunos países enfocadas a esterilizaciones masivas de poblaciones rurales e indígenas.

También denominado Salpingoclasia, este sistema de anticoncepción se inició en la década de los años 30s. Fue en Estados Unidos, en 1880, donde se practicó la primera intervención de este tipo. Se puede llegar a prever que si las condiciones socioeconómicas que favorecen su propagación siguen persistiendo, el 50% de las parejas en edades comprendidas entre 35 y 39 años habrán elegido este método si no desean tener más hijos.

Obviamente, la esterilización debe recomendarse independientemente de la edad del paciente cuando el embarazo signifique una amenaza grave y constante para la salud materna y cuando se trate de evitar la transmisión de taras hereditarias. 

En la salpingoclasia o ligadura se amarran y cortan los conductos por donde pasan las células sexuales; así se evita que estas células se unan y se produzca un embarazo. La salpingoclasia no afecta el deseo sexual, ni el placer, ni produce cáncer. 

En un estudio patrocinado por el Family Health International (FHI) en el que participaron 236 mujeres entre 30 y 49 años de edad que se habían hecho esterilizar por lo menos cinco años atrás, el cambio físico que se notificó con mayor frecuencia y que se atribuyó a la esterilización estaba relacionado con la menstruación. Más de la tercera parte de las mujeres esterilizadas del estudio notificaron un aumento del flujo menstrual. Otros estudios indican que la esterilización femenina puede causar trastornos menstruales como menstruación dolorosa, sangrado abundante o manchado y cambios en la regularidad del ciclo. 

No obstante, las investigaciones también han demostrado que el método anticonceptivo usado justo antes de la esterilización puede influir en lo que notifican las mujeres acerca de los cambios de sangrado después del procedimiento. 

Por ejemplo, las mujeres que han usado anticonceptivos orales están acostumbradas al sangrado leve que producen estos anticonceptivos y notarán un aumento cuando dejan de utilizarlos. Asimismo, las usuarias del DIU que están acostumbradas al sangrado más abundante producido por este método, tenderán a notar una disminución cuando dejan de usarlo. Es probable que estos cambios no se deban a la esterilización, sino más bien a la discontinuación del método anticonceptivo anterior.








Definición



Eficiencia



Datos comparativos



Políticas de esterilización