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Displasia Mamaria

El término Displasia Mamaria solamente debe emplearse cuando habiendo una mujer padecido de una enfermedad mamaria benigna ha sido sometida a una biopsia y se conoce a ciencia cierta la naturaleza microscópica de las células que forman la lesión. Así, si una mujer tiene una “pelotita” o “bolita” en el seno, pero aún no se le ha realizado una biopsia no puede hablar de Displasia Mamaria ni ella ni su médico.

En su sentido literal Displasia significa que las células ya no son iguales a las normales, pero tampoco son iguales a las cancerosas, o sea que tampoco es un cáncer. Una displasia es el intermedio en el camino a convertirse en un cáncer. Los médicos siempre le han tenido mucho miedo a la displasia mamaria porque tiene altas posibilidades de llegar a ser un cáncer en 5 ó 10 años. Por lo mismo el abordaje de toda “pelotita” mamaria debiera ser la biopsia exsición abierta, lo que indica no sólo quitar un pedacito de la “bolita” para ver que es, si no quitar toda la “bolita”.

En los últimos años se han identificado 2 factores microscópicos que son indicativos de la propensión que tiene una pelotita de llegar a convertirse en cáncer y son: la presencia de atipias celulares y la presencia de proliferación celular.

LA ATIPIA CELULAR:
Se dice que hay atipia cuando la célula pierde el patrón normal de formas y coloración. La célula se ve más delgada y su núcleo más gordito y más obscuro. Esta célula atípica va camino a ser un cáncer. Es el más importante factor de predicción de cáncer.

PROLIFERACIÓN CELULAR:
La proliferación significa que hay muchas células dividiéndose simultáneamente. A éstas células se les llama mitóticas. La presencia de células mitóticas es un indicio de un crecimiento anormal y desordenado, que si bien no es un cáncer, eleva la probabilidad de que esta mujer llegue a padecer uno.

Bien, después de leer esto se queda uno con las piernas temblando, pensando para sí ¿a qué hora van a presentarse estos cambios y uno no se va a dar ni cuenta? Cuando yo era estudiante del 4º. Año de medicina me pusieron a hacer mi primer examen mamario en la Unidad de Salud de la Universidad. Créanme que estaba sonrojado, viendo para otro lado y lo peor de todo es que no sabía ni que estaba tocando. Si realmente no hubiera tenido necesidad de aprobar el curso yo hubiera preferido no volver hacer nunca otro examen mamario. Pero ¿Cómo fue que aprendí a hacerlo y a convertirme en un experto en este campo? Respuesta: Haciéndolo. Usted como mujer no quiere padecer un cáncer en estas hermosas glándulas, pero no practica el autoexamen mamario sencillamente “porque no sabe”. Nunca va a saber si nunca lo hace. Pero allí va la buena noticia: El cáncer mamario generalmente es un problema de mujeres mayores de 40 años, o sea que todavía tiene tiempo para aprender y ponerlo en práctica.


AUTOEXAMEN MAMARIO:
Se debe hacer el día 7mo. después del inicio del sangrado menstrual, o en el caso de la mujer que ya no menstrúa (por histerectomía o por climaterio), se hace el día de su cumpleaños: si usted nació el 12 de febrero, entonces el día 3 de cada mes se debe efectuar su examen, ¿Cómo se efectúa? Cierra con llave la puerta de su cuarto de baño, es un examen íntimo, se desnuda y se coloca frente al espejo, mire la simetría de la forma y el color. Bueno es darse cuenta que normalmente se tiene una glándula más grande que otra y esta es una característica muy frecuente. Cualquier cambio “raro” que se presente debe motivar una consulta. Un cambio “raro” podría ser una piel que semeja la cáscara de una naranja, una retracción o hundimiento del pezón, un agrandamiento asimétrico en una glándula, una coloración mostaza o un amoratamiento de alguna área, o una digitación o hundimiento en cualquier otra región incluyendo la cola axilar de la glándula. Antes de terminar la observación frente al espejo, exprima el pezón para observar la salida de algún líquido. Si ve salir agua o leche no se asuste que puede ser normal. Pero si el líquido es sanguinolento, herrumbroso, verdoso o negrusco, consulte de inmediato a su médico.

Pasamos entonces a la palpación: entre a la ducha y mójese sus manos y sus senos y aplíquese jabón. Luego divida sus pechos imaginariamente en 4 partes o 4 cuadrantes teniendo como punto concéntrico el pezón. Ahora inicie la palpación con la mano contralateral al seno examinado, así mano derecha examina seno izquierdo y viceversa. El orden del examen debe indicarse en un cuadrante y seguir hasta completar los 4 cuadrantes en el sentido de las agujas del reloj. La mama se debe explorar sólo con los 03 dedos del centro de cada mano, excluyendo al pulgar y al meñique. Debe centrar su atención en 2 cosas:
1. Masas palpables
2. Puntos dolorosos

Una masa palpable se refiere a una “pelotita” que puede definirse tridimensionalmente entre los 3 dedos que examinan. Un punto doloroso es cuando al palpar un área específica, tal vez usted no logra tocar nada pero siente dolor, no hay “pelotita” pero si hay dolor. 69% de todos los cánceres mamarios se presentar como una “pelotita”, 11% como puntos dolorosos, 5% como una secreción anormal del pezón y el 15% restante como una combinación de varios de los síntomas. Es muy importante que usted sepa que las lesiones mamarias que pueden detectarse en el autoexamen mamario y que son malignas, pueden detectarse hasta 3 años antes con el uso de la mamografía. Así que ¿qué espera? Póngase en contacto con su médico e inicie a practicar regularmente su autoexamen mamario.


Dr. Rodolfo Rivera Arango
Guatemala







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Última actualización: 29/7/2004

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